Cambios, sí ...
¿Pero de qué?

  Si somos sinceros y realistas, admitiremos que el mundo necesita de cambios. Cada vez son más las voces que piden cambios en todas las esferas de la vida, y si nos detenemos a escucharles con imparcialidad, con sinceridad y apatía, pronto nos damos cuenta de que realmente se necesitan grandes cambios.
Pero ...

Puede todo cambiarse?

   Hay cosas que sí, y hay cosas que no. Hay cosas que están en nuestras manos poder cambiarlas, otras que se nos escapan por la imposibilidad de un cambio, y otras por nuestra incapacidad y limitación. Podemos cambiar democraticamente un gobierno, cambiar las leyes y el código penal, humanamente podemos cambiar muchas cosas ... y puede que el cambio influya para bien o para mal, pero lo que NUNCA podremos cambiar son las leyes Naturales. Ni las físicas ni las morales. Es más, cuando las infringimos o alteramos con nuestra conducta, tarde o temprano, sufrimos las consecuencias de ello. Y no hay razón para pensar que somos inocentes ante el daño, las consecuencias que nos acontecen, pues no hay excusa. (Ro 1, 19-20)
 La Humanidad, debiera tener siempre presente que Dios tiene reservados sus derechos de Creador, y aunque somos administradores de Su creación, NO podemos cambiar, alterar ,dañar, ni infringir las leyes que Él ha establecido en su Derecho, Bondad y Sabiduría,  sin que por ello suframos las consecuencias oportunas. Corremos el riesgo de que haciendo alardes de ser sabios, nos convirtamos en necios al cambiar las cosas. Corremos el riesgo de cambiar la Verdad de Dios por la mentira, glorificando y sirviendo a las criaturas en lugar del Creador. 
   El Papa Francisco, en su encíclica "Alabado Seas", advierte, acusa a la conducta humana del cambio dañino y catastrófico provocado por los intereses del hombre en contra de la Naturaleza. Y propone un cambio radical de estilo de vida, un cambio de la actitud humana, para evitar que la Tierra se siga convirtiendo cada vez más en un inmenso depósito de porquería
Francisco, ha sido calificado por muchos como el Papa de los cambios, sin embargo, su conducta y sus palabras manifiestan claramente su fidelidad a Dios y a la Iglesia y que precisamente eso es lo único que NUNCA ha de cambiar. Es precisamente su fidelidad al Evangelio lo que le hace parecer un Papa moderno, diferente, que parece poner todo patas arriba buscando cambiar las cosas, cuando en realidad lo único que pretende y busca NO es un cambio de doctrina, ... sino un CAMBIO DE ACTITUDES por parte de todos ante los problemas, tanto ecológicos como Espirituales que plantea la humanidad.
En una de sus primeras entrevistas como Papa, manifestó: 


 "La primera reforma debe ser la de las actitudes"  

Ciudad del Vaticano,  (ZENIT.orgStaff Reporter | 7836 hits


Su corazón de pastor de la Iglesia, le hace exigirnos a todos y a cada uno de nosotros, un cambio de actitud, no de doctrina. Y en su humildad no fingida, reconoce que ni siquiera él como Papa puede cambiar la verdad del Evangelio. (S Mt 24,35)


 "La Iglesia no es del Papa, de los obispos, de los sacerdotes, ni siquiera de los fieles, es de Cristo"    (29 Junio 2015 en la Solemnidad de San Pedro y San Pablo) 



Me pregunto: Si no será que al creemos ser el TODO, cuando se nos pide un cambio de actitud, creyéndonos ser tan aptos en todo, lo confundimos y creemos que lo que se nos pide es cambiarlo TODO.
¿Cabría también pensar, que quizás en estos tiempos de libertad y libertinaje el mundo  esté exigiendo tantos cambios debido a nuestras desacertadas actitudes del pasado?




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