En aquel tiempo, decía Jesús a la gente:
Cuando veis subir una nube por el poniente, decís enseguida: "Chaparrón tenemos" y así sucede ... si sabéis interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no sabéis interpretar el tiempo presente? ¿Cómo no sabéis juzgar vosotros mismos lo que se debe hacer? ... Lc 12, 54-59

Otras versiones, como la Biblia de Jerusalen 1998, traducen: ¿Por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo? (v57) 

   Es claro que Jesús nos está invitando a mirar, a mirar los cambios, a saber interpretarlos y además de mirar: Ver las necesidades de cada día, de cada tiempo, para que como discípulos suyos sepamos dar a nuestro mundo cambiante lo que necesita en cada momento. Y no creo que Jesús se este refiriendo en este pasaje a que interpretemos las cosas y actuemos "justamente" según a nosotros nos parezca, según el sentido propio de lo que para nosotros es la justicia. Ni mucho menos nos induce a que juzguemos y hagamos según los criterios de nuestro corazón. Porque: "El corazón es lo más retorcido; no tiene arreglo: ¿quién lo conoce? Jeremías 17, 9. Solo el Señor conoce lo que hay dentro de nuestro corazón: "Pero Jesús no se confiaba a ellos porque los conocía a todos y no tenía necesidad de que se le diera testimonio acerca de los hombres, pues él conocía lo que hay en el hombre."  (Jn 2, 24-25). Por eso haríamos bien en no interpretar y juzgar según nuestra preferencias, creencias, costumbres, que por muy buenas que sean o fueran pudiera ser que no sean lo mejor en momentos actuales. Las Escrituras nos revelan que Dios es Inmutable, y a la vez  nos dice que a pesar de ser siempre el mismo, no siempre ha hablado de la misma manera: Hebreos 1,
1. Muchas veces y de muchas maneras habló Dios en el pasado a nuestros Padres por medio de los Profetas.
2. En estos últimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo a quien instituyó heredero de todo, por quien también hizo el universo;
El Dios eterno e inmutable ha entrado en nuestros tiempos, para que en cada momento nuestro tiempo sea el (Kronos) Tiempo de Dios. Y eso ha requerido grandes cambios en el actuar de Dios en nuestra historia que nosotros debemos saber, interpretar y actuar de acuerdo con ese proceder paulatino de Dios en la Historia. Solo así obraremos justamente, así como Él es Justo.
  Jesús nos invita a mirar y a ver, pero CON SUS OJOS. A interpretar las cosas y juzgar las circunstancias, no con nuestros criterios, sino con los criterios DE SU CORAZÓN. Viendo y juzgando las cosas así nunca podemos equivocarnos, Él es la Verdad. El apóstol Juan tuvo que recibir la revelación e interpretar el tiempo de Dios en su propio tiempo. Así es que nos dejó escrito en el evangelio que lleva su nombre: Jn 1,
17. Porque la Ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo.
  Una cosa era, es la Ley y otra muy distinta la gracia y la verdad. Los planes de Dios suponen cambios en las rutinas de los hombres, y ahí es donde hemos de saber interpretar y juzgar. La encarnación del Hijo de Dios tuvo sus nubarrones negros entre sus contemporáneos. El llamado de san Pablo y su ministerio también tuvo sus propios nubarrones en su tiempo, aún duran en los nuestros. La propia Iglesia en sus comienzos también tuvo que reconocer, interpretar y juzgar de acuerdo a las necesidades del momento, cuando a los gentiles se les inducía a judaizar. El Papa Francisco también está ocasionando tormenta en medio de una Iglesia más aferrada a la Ley, letra,  costumbres, que a la gracia y la misericordia en Aquél que es la Verdad. Pido a Dios la gracia y las fuerzas para que seamos  luz del Sol de Justicia en medio de la tormenta. Sabiduría para saber interpretar el tiempo de Dios HOY, y sumisión al Espíritu Santo para juzgar y actuar con Justicia.



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