Antoine Marie Jean-Baptiste Roger Conde de Saint-Exupéry
fue un escritor y aviador francés, autor de la famosa obra El Principito.






   2º Domingo de Adviento
04/12/2016








  Ochocientos años antes de la Encarnación del Hijo de Dios, el profeta Isaías, inspirado por el Espíritu de Dios, anuncia este gran y determinante acontecimiento, lleno de "novedad". Describiendo una nueva etapa para un mundo que vivía en una crisis política y espiritual,  evocando en los hombres de su tiempo anhelos y consolación en la Alianza consoladora de Yahvéh, al margen de las alianzas con los hombres. Isaías nos habla de nuevos y deseables acontecimientos que se darán con ese "renuevo" del tronco de Jesé. Jesucristo, un Rey que no vendrá con la pompa que vienen los reyes de la tierra ni a ejercer dominio, sino que viene como siervo y para hacer nuevas todas las cosas. 
  Ochocientos años con esta palabra profética, y cuando llega el cumplimiento de los tiempos, aquél pueblo que recibió y custodiaba la verdad revelada de Dios, no sabe distinguir el tiempo de Su Visitación y cumplimiento.
   Recientemente, el Papa Francisco nos advertía de este gran peligro que también nosotros podemos correr y caer en el mismo pecado: El de "no reconocer el tiempo en que somos Visitados". 

    El Espíritu que inspiró a Isaías, es el mismo Espíritu que se posa sobre el renuevo del tronco de Jesé: Jesús. Ese espíritu es el Espíritu de Dios, el Espíritu que da Vida a todas las cosas y ha de gobernar a la Iglesia,

"espíritu de prudencia y sabiduría, espíritu de consejo y valentía, espíritu de ciencia y temor del Señor. Le inspirará el temor del Señor."

Papa Francisco: El temor de Dios, don del Espíritu Santo,  no quiere decir tener miedo a Dios pues sabemos que Dios es nuestro Padre, que nos ama y nos perdona siempre. 

Ese santo temor de Dios nos conducirá y no nos dejará juzgar por las apariencias ni sentenciar solo de oídas. Acaso, ¿no es esto lo que trata de hacer y enseñarnos el Papa Francisco, a pesar de la incomprensión y rechazo de muchos?

"juzgará a los pobres con justicia, con rectitud a los desamparados."

Él librará al pobre que clamaba, 
al afligido que no tenía protector; 
él se apiadará del pobre y del indigente, 
y salvará la vida de los pobres. (Salmo 71)


No creo que haga falta demostrar con enlaces la insistencia con que el Papa Francisco trabaja por el derecho y la integración de los descartados, denunciando la cultura del descarte y la indiferencia que caracteriza a nuestros tiempos, y luchando por la cercanía e integración de los alejados.
Nos habla de no levantar muros, sino de ser puentes. De no creerse mejores que los demás. De reconocer que todos somos pecadores y necesitados de la Misericordia de Dios. 
Nos habla de que es posible la comunión, "no el sincretismo", entre los que profesamos distintas religiones o creencias, pero que nos une el mismo Dios. Acaso, ¿no son signos de del Reino de Dios que habite el lobo con el cordero, la pantera se tumbará con el cabrito, el novillo y el león pacerán juntos.? 
Acaso, como los antiguos, ¿no esperamos cielos nuevos y tierra nueva donde more la justicia?


¿Porqué pues tanto rasgarse las vestiduras y causar confusión entre los más pequeños, o entre aquellos que se creen o hacen grandes? Recordemos que: 


un muchacho pequeño los pastorea. 


Que para entrar en el Reino hay que volverse como niños, y para entrar en la Basílica de la Natividad de Belén todos hemos de agacharnos, hay que encorvarse.


"Que Dios, fuente de toda paciencia y consuelo, os conceda estar de acuerdo entre vosotros, según Jesucristo, para que unánimes, a una voz, alabéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. En una palabra, acogeos mutuamente, como Cristo os acogió para gloria de Dios." Nos dice hoy la 2ª Lectura. No sea que por nuestra violencia seamos heridos por el aliento de su boca.

R/. Que en sus días florezca la justicia, 
y la paz abunde eternamente









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